Bombas de agua para riego, pozos, achique, presión doméstica y uso agrícola. Elige según el tipo de agua, profundidad, caudal y presión que necesita tu instalación.
Antes de mirar productos, identifica cuál es tu situación. Casi todas las compras de omba se resumen en cinco casos. Loclaiza el tuyo y ve directo a la categoría correcta.
Las bombas de agua son herramientas esenciales para sistemas de riego, drenaje y diversos procesos hidráulicos, y elegir la correcta puede hacer una gran diferencia en eficiencia y durabilidad. En Riego y Fontanería, contamos con una variada selección de bombas adaptadas a tus necesidades. Desde bombas sumergibles para pozos y piscinas, hasta bombas de superficie para agua limpia y bombas inyectoras para incorporar abonos, tenemos la solución ideal para tu proyecto.
















Es la opción cuando el agua está a cierta profundidad y hay que extraerla desde dentro del pozo, normalmente a más de 7 metros. Se introduce sumergida y empuja el agua hacia arriba.
Antes de elegirla, ten a mano dos datos:
Ver bombas sumergibles para pozos
Es la indicada cuando el agua está cerca y poco profunda: un depósito, un aljibe o un pozo de menos de 7 metros. Va instalada fuera del agua y aspira desde la superficie.
Es la que se suele usar para regar el jardín, el huerto o la finca y para mover agua en casa. Si la quieres para riego, fíjate en el caudal y la presión según los sectores que tengas; si es para uso doméstico, valora un modelo con presostato o controlador automático.
Para vaciar rápido: un sótano o garaje inundado, una arqueta, una piscina o un depósito. Aquí el dato que más importa no es la potencia, sino el tipo de agua.
Si en casa los grifos o la ducha van con poca fuerza, o la presión cae cuando abres dos puntos a la vez, lo que necesitas es subir presión, no caudal. Para eso está el grupo de presión: arranca y para solo según la demanda de agua y mantiene una presión constante.
→ Ver grupos de presión y bombas de presión
Cuando no hay luz cerca —una finca, una parcela, un achique grande en mitad del campo—, la motobomba de gasolina es la solución. Mueve grandes caudales sin depender de la red eléctrica.
Para usos más específicos: las inyectoras permiten incorporar abonos al riego.
Todo nuestro catálogo de bombas, con envío en 24/48 h y envío gratis a partir de 100 €. Usa los filtros para acotar por tipo y ordena por precio o valoración. ¿No encuentras un modelo concreto? Pregúntanos: si no está en la web, lo intentamos conseguir con nuestra red de proveedores.
El precio de una bomba de agua varía mucho, y casi nunca depende solo de los vatios. Estos son los factores que marcan la diferencia:
Un consejo: no mires solo el precio de la bomba. Una bomba barata suele necesitar accesorios para funcionar bien y durar: válvula de retención, presscontrol, boya, cuadro eléctrico o protección contra marcha en seco. Súmalos al cálculo antes de decidir.
Como los precios y los accesorios dependen del modelo exacto, lo más rápido es consultar la ficha de cada producto o escribirnos con tu caso. Te damos un presupuesto cerrado con todo lo que necesitas, sin sorpresas.
La potencia ayuda, pero no decide. Dos bombas con los mismos vatios pueden dar caudales y presiones muy distintos según su diseño hidráulico. Estos son los datos que de verdad determinan si una bomba sirve para tu instalación:
Antes de elegir nada, ten claros estos cuatro números. Con ellos —tuyos o de tu instalador— podemos decirte exactamente qué bomba necesitas:
En nuestra experiencia, el fallo que más se repite es comprar una bomba potente sin comprobar la presión real de trabajo. El resultado: consumos innecesarios, arranques constantes o una bomba que no rinde cuando la instalación tiene muchos metros de tubería, filtros o varios sectores.
Si tienes desnivel, tramos largos o filtros, hay que calcular también las pérdidas de carga. La curva hidráulica suele importar más que los CV. Para instalaciones exigentes conviene revisar la ficha del fabricante y, si hay dudas, lo calculamos contigo.
Una bomba mal elegida la pagas dos veces: la compras, no rinde, y acabas comprando otra. Por eso aquí no te vendemos la más cara ni la más potente, sino la que necesitas. Esto es lo que te llevas al comprar con nosotros:
¿Tienes dudas con tu bomba? Escríbenos por WhatsApp al 673 204 605 o llámanos. Te ayudamos a elegir antes de que compres.
Para un pozo necesitas una bomba sumergible, sobre todo si el agua está a más de 7 metros de profundidad: va metida dentro del pozo y empuja el agua hacia arriba. Antes de elegirla, mide dos cosas: el diámetro del pozo (las de 4 pulgadas son las más comunes) y los metros de columna de agua que tiene que vencer. Si el pozo es poco profundo o sacas el agua desde un depósito o aljibe cercano, te puede valer una bomba de superficie, que sale más económica. Si tienes los datos del pozo a mano y aún dudas, escríbenos por WhatsApp y te decimos el modelo exacto.
Para riego lo habitual es una bomba de superficie o multicelular, sobre todo cuando el agua viene de un depósito, un aljibe o un pozo poco profundo. La clave aquí no es la potencia, sino que dé el caudal y la presión que piden tus sectores de riego: si riegas varias líneas a la vez o tienes goteo en mucha distancia, necesitas más presión de la que parece. Cuéntanos cuántos sectores tienes y la distancia hasta el cultivo y te ajustamos la bomba para que no se quede corta ni vaya sobrada gastando de más.
No te fíes solo de los CV: dos bombas con los mismos vatios pueden dar caudales y presiones muy distintos. Lo que de verdad determina la bomba que necesitas son cuatro datos: la profundidad del agua, la distancia hasta el punto de uso, el desnivel que tiene que subir y el caudal que quieres mover. Con esos cuatro números se sabe si te toca una de superficie, una sumergible, una multicelular o un grupo de presión. El error más típico es comprar una bomba muy potente sin mirar la presión real de trabajo, y acaba arrancando todo el rato o consumiendo de más. Si nos pasas esos datos, hacemos el cálculo contigo.
Para vaciar necesitas una bomba de achique, y lo que manda no es la potencia sino el tipo de agua. Si es agua limpia, te vale casi cualquiera; si lleva sólidos o está sucia, necesitas una preparada para sólidos y conviene mirar el tamaño máximo de partícula que admite para que no se atasque; y para aguas fecales hace falta una con cuchillas. Si es para una urgencia, ten en cuenta que servimos en 24/48 h, así que no te quedas con el sótano inundado esperando.
Cuando una bomba arranca y para constantemente (lo que se llama «ciclado») casi siempre es por uno de estos motivos: el presscontrol o presostato está mal ajustado, el calderín ha perdido el aire, la bomba está sobredimensionada para la instalación, o hay una fuga o aire en la aspiración. Si lo que notas es falta de presión, suele ser un filtro sucio, una válvula de retención que falla o que la bomba se queda corta para los metros de tubería que tiene. Después de 30 años reparando instalaciones, lo identificamos rápido: mándanos una foto del equipo por WhatsApp y te decimos por dónde empezar a mirar.
Una bomba rara vez funciona bien «a pelo»: lo normal es que necesite algunos accesorios para durar y trabajar segura. Los más habituales son la válvula de retención (evita que el agua vuelva atrás), la válvula de pie, el presscontrol o presostato y el calderín para automatizar el arranque, la boya de nivel y, en muchos casos, un cuadro eléctrico de protección y un sistema contra marcha en seco. Por eso al comprar conviene mirar el conjunto y no solo el precio de la bomba: una barata que luego pide muchos extras puede salir más cara. Cuando nos consultas, te decimos exactamente qué accesorios necesita tu caso para que no compres de más ni te falte nada.
El precio depende sobre todo del tipo de bomba, el caudal, los metros de columna de agua, el material del cuerpo hidráulico y los accesorios que incluya. Para que te hagas una idea: una bomba sencilla de trasvase o periférica es de lo más económico, mientras que una sumergible de pozo, una multicelular o un grupo de presión automático están en una franja bastante más alta. Como cambia mucho de un modelo a otro, lo más rápido es mirar la ficha de cada producto en la web o escribirnos con tu caso: te damos un presupuesto cerrado con la bomba y los accesorios que necesita, sin sorpresas. Además, el envío es gratis a partir de 100 €.
Sí, y de hecho es lo que más nos piden. En Riego y Fontanería puedes escribir directamente por WhatsApp al 673 204 605 y hablar con Antonio, que te ayuda a elegir la bomba según tu instalación, sin formularios ni esperas. Llevamos más de 30 años en riego y fontanería, así que más que venderte la bomba más cara, te decimos la que de verdad necesitas para tu pozo, tu riego o tu casa. Si nos mandas una foto de la instalación y cuatro datos (profundidad, distancia, desnivel y caudal), te concretamos el modelo.
Si no tienes acceso a la red eléctrica, tienes dos caminos. La motobomba de gasolina es la solución más directa para mover grandes caudales, ideal para fincas, parcelas o achiques en mitad del campo. La otra opción, si buscas algo más sostenible y sin combustible, es el bombeo solar, que alimenta la bomba con placas; lo trabajamos tanto para riego como para vivienda aislada. Cuéntanos dónde está la instalación y para qué la quieres y te orientamos sobre cuál te compensa más.
Lo más importante, y donde más bombas se pierden, es evitar que trabaje en seco: si se queda sin agua y sigue funcionando, se daña rápido, sobre todo en pozos y depósitos donde el nivel sube y baja. Para eso ayuda mucho una protección contra marcha en seco o una boya. Aparte de eso, revisa de vez en cuando los filtros, las conexiones, la válvula de retención y la presión de trabajo, y vigila posibles fugas. Con ese mantenimiento básico una bomba bien elegida te da años de servicio. Si quieres, te decimos qué protección le viene bien a tu equipo concreto.